Las constelaciones circulares nos recuerdan que no estamos solos. Cada uno de nosotros aporta una luz única a la colectividad. A través del acto de escuchar y ser escuchados podemos construir puentes de conexión para tener relaciones más profundas y auténticas, desde el corazón.
Los beneficios personales que puede aportarnos esta herramienta son: empatía, comprensión, autoconocimiento. Se trata de ampliar la mirada personal a través de la inteligencia del grupo, nos pone en contacto con nuestro verdadero potencial, conectándonos con nuestros propios recursos.
Nos puede ayudar a resolver conflictos internos. Es una experiencia transformadora donde se busca la belleza de la persona en vez de la sospecha.
Los días 20 y 27 de mayo no habrá clase.